En nuestra parroquia, el Evangelio no solo se predica, sino que se vive. Creemos en una fe que se hace comunidad y se traduce en gestos concretos de amor.
Desde el corazón de San Rafael acompañamos a quienes atraviesan momentos difíciles, en especial a quienes viven en condiciones de vulnerabilidad.
Con ese impulso, organizamos, desde la sencillez y el cariño, acciones como:
- Visitas fraternales a familias que nos necesitan, especialmente adultos mayores y madres solas.
- Entregas de alimentos o productos de primera necesidad, hechas con cercanía y respeto, sin fanfarrias.
- Espacios de encuentro que reconozcan la dignidad de cada persona y nos permitan compartir esperanza.
Todo esto no lo hacemos solos: lo hacemos juntos, comunidad que se encuentra, comparte y se hace presente. Si quieres ser parte, puedes acercarte al despacho parroquial o hablar con uno de nuestros sacerdotes después de la misa.
Porque creemos que, en lo pequeño, Dios obra con ternura.