En nuestra parroquia, el Evangelio no solo se predica, sino que se vive. Creemos en una fe que se hace comunidad y se traduce en gestos concretos de amor.

Desde el corazón de San Rafael acompañamos a quienes atraviesan momentos difíciles, en especial a quienes viven en condiciones de vulnerabilidad. 

Con ese impulso, organizamos, desde la sencillez y el cariño, acciones como:

Todo esto no lo hacemos solos: lo hacemos juntos, comunidad que se encuentra, comparte y se hace presente. Si quieres ser parte, puedes acercarte al despacho parroquial o hablar con uno de nuestros sacerdotes después de la misa.

Porque creemos que, en lo pequeño, Dios obra con ternura.